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Reseña en el semanario independiente “Belianís” de la presentación del libro “El hombre que leía a Dumas”

Reseña en el semanario independiente “Belianís” de la presentación del libro “El hombre que leía a Dumas”

La madrileña librería Fuentetaja acogió el pasado viernes la presentación de El hombre que leía a Dumas, un libro formado por catorce historias premiadas en la reciente edición inaugural del Certamen Internacional de Relatos Torremocha. El libro, que toma su nombre del relato ganador, escrito por Antonio J. Quesada, ha sido publicado por Ediciones Rubeo y ya se puede adquirir en la conocida librería de la capital.

Los escritores Blanca del Cerro, Ana Iturgaiz y Juan Carlos Garrido, finalistas del I Certamen Internacional de Relatos Torremocha, se dieron cita el viernes 25 de marzo, en la céntrica librería Fuentetaja, para hablar de El hombre que leía a Dumas. Aunque José Antonio Quesada, editor de Ediciones Rubeo, no pudo acompañarles en ese momento, los autores estuvieron rodeados de familiares y amigos, y ante ellos explicaron la alegría que ha supuesto para ellos formar parte de este libro. No obstante, el editor transmitió a través de una carta su alegría por la buena acogida que este certamen ha tenido y explicó el origen del galardón.

En este premio, que toma su nombre de una torre medieval de un pequeño pueblo jienense, han participado catorce escritores de diversa procedencia. Curiosamente, el ganador del concurso, Antonio J. Quesada, que no se hallaba en el acto, comparte nombre y apellido con el editor de la obra, quien aclaró en su misiva que no tenía nada que ver con el autor premiado. En representación de los catorce escritores hablaron Blanca del Cerro, autora de Una tarde de domingo, Ana Iturgaiz, que firmó el relato Al borde, y Juan Carlos Garrido, autor de Un cadáver inoportuno. Los finalistas del premio también leyeron un pequeño fragmento de sus relatos que bastó para dejar a más de uno expectante por saber el final de las historias.

“Creo que todas las historias son muy buenas, aunque al ser una obra colectiva, es el lector quien tiene el poder de decisión sobre los diferentes textos”, dijo el editor. Sobre Un cadáver inoportuno, relato adscrito al género negro, Quesada destacó que contiene “sordidez y sarcasmo en sus dosis justas; Juan Carlos Garrido resuelve la historia con acierto en una extensión acotada, tarea nada sencilla que no hace sino aumentar su mérito”. El responsable de editores Rubeo pronosticó que este relato gustaría a todos aquellos aficionados a las historias del estadounidense Dashiell Hammett.

Sobre Una tarde de domingo, de Blanca del Cerro, el editor quiso destacar que, más allá de la temática de la historia –la venganza–, la autora ha hecho un “magistral ejercicio literario, revestido de una sensibilidad exquisita, que además nos habla del poder de la piedad humana. Solventa la historia sin caer en el melodrama fácil, porque Blanca es una escritora con talento, y prueba de ello son sus premios literarios”, comentó en su carta Quesada.

En cuanto a Ana Iturgaiz, autora del relato Al borde, que gira en torno al tema del suicidio, el editor mencionó el poder de la historia, “un canto a la esperanza contado con la sencillez y precisión que caracterizan a una autora que está en franca progresión y cuyos relatos desprenden una ternura a la que es difícil resistirse”.

José Antonio Quesada recordó a los presentes que “para que haya editores que apuesten por nuevas voces literarias, es necesario que existan lectores dispuestos a leerlas”. Después de sus palabras, leídas por Juan Carlos Garrido, los tres finalistas leyeron un fragmento de sus historias.

Entrevista de Nieves Hidalgo, escritora de novela romántica, a Blanca del Cerro

Entrevista de Nieves Hidalgo, escritora de novela romántica, a Blanca del Cerro

Blanca, primero quiero darte las gracias por concedernos esta pequeña entrevista.
He tenido la suerte de conocerte a través de La Voz de la palabra Escrita Internacional, que tan admirablemente dirige Alicia Rosell. Y tuviste la deferencia de dejarme leer tu novela, Soy la Tierra e invitarme a la presentación en Madrid. Un libro extraordinario. Quiero que las lectoras sepan algo más de ti y de ese libro.

1- Dices que has dedicado tu vida a las traducciones técnicas. Sin embargo, has ganado varios premios de relatos, de poesía, escribes cuentos, colaboras con varias redes literarias, tienes una novela ya escrita y ahora publicas Soy la Tierra. ¿Cómo compaginas tantas cosas?

R – Cuando algo te gusta, siempre sacas tiempo para ello. Y yo adoro escribir, algo a lo que no me he podido dedicar casi de pleno hasta hace cinco o seis años debido, precisamente, a la falta de tiempo. Con tiempo no es difícil compaginar todo. Mi ventaja es que, al llevar casi toda la vida escribiendo, tengo mucho material en el cajón que voy sacando y publicando, aunque sigo creando cosas nuevas. Ahora, por fin, traduzco poco y escribo mucho.

2- He leído alguna de tus poesías y tengo que decir que son estupendas, que llegan y hacen pensar. ¿Cuándo empezaste a escribir poemas?

R – Creo que escribí mi primera poesía a los 12 ó 13 años. Después, casi simultáneamente, vinieron los relatos.

3- Tus relatos cortos son verdaderas obras de arte. ¿Por qué escribes relato? ¿Te es más fácil que crear una historia larga?

R – Gracias por la calificación de obras de arte, algo que me parece un poco exagerado y me llena de orgullo. Escribo relatos porque me siento muy cómoda en la historia corta, pues pienso que es una forma de decir mucho con pocas palabras. Y me es igual de fácil el relato que la novela, aunque a la novela, evidentemente, hay que dedicarle muchas más horas, y un relato puede estar listo en un par de días. Tratándose de escribir, que para mí es uno de los más fantásticos dones que puede recibir una persona, me da igual el relato, que la novela, que la poesía.

4- ¿Qué te aporta escribir novela?

R – Escribir es casi todo en mi vida. Ha sido mi sueño de siempre. En la novela es posible comunicar lo que llevas dentro extendiéndote todo lo que quieres y hasta donde quieres. En realidad, lo que verdaderamente me aporta escribir, sea novela, relato o poesía, es felicidad.

5- Cuéntanos algo sobre “Luna Blanca”, novela que publicaste en el 2006. ¿Qué tema tocas en ella?

R – Luna Blanca es una gacela que tiene un sueño, que es conocer el mar, y se lanza a la aventura de emprender un largo viaje para alcanzar su sueño. Luna Blanca es un ser muy especial que, en realidad, es un poco de todos nosotros a la búsqueda de una ilusión.

6- Y ahora, por favor, dinos algo sobre “Mi nombre es Aurora”, el libro que quedó entre los finalistas del I Certamen de Novela Zayas de 2008.

R – Este libro, que todavía no se ha publicado, explica las vivencias infantiles de una niña, Aurora, en la casa en la que sirven sus padres, y cómo se va aficionando a la lectura hasta conseguir ser una afamada escritora.

7- ¿Cómo se te ocurrió un tema tan emotivo y estremecedor como el de Soy la Tierra? Confieso que consiguió disparar todas mis alertas cuando lo leí.

R – En mi caso, los temas de las novelas o de los cuentos surgen de repente, tras haber leído, visto u oído algo específico que hace saltar la chispa y pone en marcha la imaginación. Eso puede suceder en cualquier momento, en cualquier lugar o en cualquier situación. La primera idea es la que vale, y luego, una vez ante el teclado, se va desarrollando prácticamente sola. Siempre he dicho que, cuando me pongo a escribir, llega un momento que los personajes viven por sí solos, una sensación que es difícil de entender si no eres escritor. En el caso de Soy la Tierra, la idea surgió de repente al comprobar las barbaridades que el hombre hace con algo tan maravilloso como es nuestra querida Tierra. Y no quiero decir más para no desvelar la trama de la novela.

8- ¿Creaste al personaje de Silvia Castrosanto basándote en una persona conocida? ¿Alguno de los protagonistas o de las situaciones tiene relación con alguien real?

R – Efectivamente, Silvia Castrosanto es un personaje basado en una persona real, no sólo conocida, sino querida, mi amiga Silvia C., una abogada que vive en Barcelona y, como bien digo al principio de la novela, pudo ser mi cuñada ¬—pues fue novia de mi hermano pequeño durante algunos años¬— pero finalmente y por desgracia, no lo fue. La idea de hacerla protagonista surgió un día en que fuimos a comer juntas y me enseñó su pequeño bufete, recién inaugurado. Con respecto al resto de los personajes y de las situaciones, como suele decirse, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Todos son fruto de mi imaginación.

8- ¿Qué esperas de esta novela?

R – Espero que se lea y que guste, y confío en que pueda ayudar a concienciarnos del gran problema que en ella se plantea.

9- La pregunta obligada: ¿Has pensado alguna vez escribir novela romántica?

R – Te confieso que tengo una novela romántica escrita y, aunque nadie lo sabe, fue la primera que escribí, pero no puedo decirte más porque la he presentado a un certamen y el resto de lo que te pudiera desvelar debe permanecer en secreto.

Blanca, te doy de nuevo las gracias por dejaros conocerte más de cerca. Te felicitamos por ese segundo premio del IV Certamen de Relato Corto Ciudad de Huesca. Desde aquí te deseamos toda la suerte del mundo, este mundo tan castigado por el que tú, con tu novela, lanzas una llamada de auxilio.

Gracias a vosotras, por vuestra ayuda y vuestra promoción. Sois estupendas.

 

POEMA DE SOY LA TIERRA

Yo soy la Tierra.
Soy la Tierra que os cobija,
soy la Tierra que os abraza,
la Tierra que os acoge,
que os arrulla entre sus brazos,
que os nutre, que os ama,
que se ha vestido de mares
y de bosques, y de playas,
de flores y de animales,
de selvas y manantiales,
la Tierra que se engalana
de fantásticas bellezas.
Soy la Tierra que os canta
infinitas melodías
de pasiones y esperanzas.
Soy la Tierra que os quiere,
la Tierra que os acompaña
en vuestro breve camino.
Soy la Tierra que no sabe
la razón de vuestra saña
contra mí, contra mi cuerpo,
contra mi sangre y mi alma.
La Tierra que se pregunta
el por qué de vuestros odios,
el por qué de vuestras furias
y el por qué de vuestras rabias.
Yo soy la Tierra serena
que contempla estupefacta
vuestros increíbles duelos
contra mí, contra mis aguas,
contra mis árboles verdes,
contra mis campos, mis rocas,
mis nubes y mis montañas,
mis queridos habitantes,
mis fantásticas praderas,
mi voz, mi aire, mi suelo,
mis cielos y mis entrañas.
Y me preguntó por qué
y nadie me dice nada.
Yo soy la tierra que grita.
Yo soy la Tierra que clama.
La Tierra que en ocasiones
se enfurece, se desboca,
se levanta y os arrasa.
Y vosotros, inocentes,
hombres de barro y escarcha,
os preguntáis todavía
las razones de mi rabia.
Yo soy la Tierra que sufre.
Yo soy la Tierra que calla.
Pero hoy tengo un mensaje
para vosotros los hombres:
sin mí no existe el mañana,
sin mí no existe el futuro,
sin mí seréis humo y nada.
Y si yo desaparezco
vosotros lo haréis conmigo.
Mi vida está en vuestras manos.
Soy la Tierra que os ama.



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Soy La Tierra

Sinopsis

Silvia es una joven abogada que vive en un pueblo de
la costa, donde ha instalado su bufete, dedicándose
especialmente a todo tipo de delitos ecológicos. Tiene
una excelente relación con su padre y sus hermanas.
Una tarde aparece en su bufete una curiosa y misteriosa
mujer haciendo una extraña petición: desea
poner una demanda contra la humanidad.
Mi pequeña crítica

Silvia Castrosanto es abogada en delitos ambientales. Una mujer joven que no cree en el amor, que gusta de la soledad, pero que mantiene un vínculo afectivo muy fuerte con su familia, sobre todo con su padre, un hombre que tras superar la muerte de su esposa intenta volver a vivir.

La autora nos regala en esta historia personajes fuertes, sensibles y enternecedores. Su vida, sus sentimientos, miedos y angustias.

Hasta aquí, podría tratarse de una de tantas novelas que hablan de pasiones o tristezas.

Pero no lo es.

Me gustaría destacar algunas frases de increíble belleza:

“El viento escribía historias inacabadas en el cielo…”
“Por el horizonte asomaba un resquicio de nubes desgajadas…”
“La noche había desplegado sus galas de novia negra…”
“Las sombras se iban apoderando del entorno, a pinceladas lentas y suaves…”

Blanca del Cerro, con mano maestra, nos muestra de igual manera, a pinceladas lentas, la magnificencia de la naturaleza.

El lector se recrea en un anochecer, percibe el aroma del mar, siente la arena bajo sus pies, saborea el salitre. Te rodea una paz infinita y quieres seguir leyendo.

Pero como en todas las historias, surge el villano y la víctima. Y los sueños se desmoronan.

En esta novela los protagonistas no son Silvia y su familia, sino la Humanidad, un personaje insensible y destructivo, y la Tierra, mártir silenciosa y abnegada de nuestra apatía e ingratitud.

Soy la Tierra es un emocionante salmo a la Naturaleza y una desesperada llamada de socorro contra su devastación.

Leyendo esta novela, he descubierto a una autora seria, inteligente, juiciosa y lúcida, sin miedo a exponer, de modo inquietante, un peligro latente que está ahí y nos negamos a ver.

Soy la Tierra es un libro de obligada lectura para todos. Me atrevería a decir que incluso ideal para la docencia.

Una cruzada que el mundo entero debería abrazar.

Para mí ha supuesto una experiencia sobrecogedora y quiero dar las gracias a Blanca por conseguir cautivarme, estremecerme y concienciarme a la vez. Porque aunque siempre se dice que una imagen vale más que mil palabras, esta novela consigue despertarnos de la indolencia, abrir los ojos y mirar, frente a frente, nuestra insensatez.

Nieves Hidalgo

Enlaces: 

Entrevista de Nieves Hidalgo

Asamblea de palabras

 

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